Reto 1, Abrimos el debate

HOLA MUNDO, HOLA COMPAÑEROS DE #EducaIguales

Los videos que nos han compartido en esta Tarea 1 de la Unidad 1 me permite reflexionar y compartir mis respuestas:

¿Crees que estos estereotipos afectan de la misma manera a 
unos y a otras?

Considero que sí, siempre y cuando la autoestima de la persona esté baja o dañada.

¿Qué harías para contrarrestar alguno de los estereotipos que 
nos señalan en estos vídeos?

De momento se me vienen varias ideas pero comenzaría:

  • Por el entorno familiar inculcando a los hijos (en este caso tengo sólo una niña – adulta joven) principios y valores que pueda replicar en pro de la familia que llegue a formar.
  • Aunque no fue necesario, motivaría a los padres de familia a asistir a talleres o encuentros donde se de el apoyo para el manejo de conflictos entre parejas, sobre todo que siempre es bueno tener una ayuda y buen consejo de expertos.
  • Motivar a los directivos y coordinadores escolares a que se den talleres o cursos sobre “equidad de género” que no sólo sea en un “dar” sino que haya seguimientos, registro de evidencias para que en futuros reencuentros se puedan compartir y saber cómo actuar ante problemáticas detectadas.
  • Estar atentos para evitar cualquier situación incomoda para los estudiantes, sobre todo dar la oportunidad de expresar lo que ocurrió y que ellos mismos (en un acción de diálogo) lleguen a una sana solución.

 

¿Podrías señalar algún otro estereotipo sexista que pueda 
afectar a un niño o a una niña? ¿A un hombre o a una mujer? 
¿Cómo lo abordas o lo abordarías desde tu ámbito personal, 
familiar, laboral?

Desde que tengo uso de razón mucho se ha estereotipado que “hay cosas de niñas” y “cosas de niños”, sin darnos cuenta como sociedad que todos podemos interactuar en diversos quehaceres que no son exclusivos.

Como anécdota personal (siendo el hermano mayor) tuve la necesidad de aprender a cocinar, lavar los pañales de los más pequeños, remendar un calcetín, planchar, en fin actividades que “eran exclusivas de mujeres”, esto sólo lo realizaba en mi casa ya que con mis parientes era “mal visto”.

Sin embargo la autoestima y apoyo de mi mamá estuvieron siempre presentes, hoy con poco más de 33 años de casado la cordialidad entre mi esposa e hija nos han permitido (sin pecar de pretencioso) ser ejemplo y con ello provocar que los demás nos involucremos sobre todo cuando hay reuniones familiares, ¿después de la pachanga “adiós”?, ¡No!, entre todos ayudamos a la familia anfitriona sin mayor problema.

Los sobrinos y sobrina participan de manera voluntaria y en automático.

En cuestiones laborales se da mucho el “humor negro” con comentarios sexistas y recordando una frase que dice: “el que se ríe se lleva” considero que muchas de las veces está en uno parar este tipo de agresiones que dañan nuestra autoestima, sobre todo si se considera que habemos personas más sensibles a ciertos comentarios, ¿y entonces por qué replicar algo que no quisiera que le llegara a pasar a uno de los míos?, ¿qué me puede dar derecho a agredir al prójimo?.

“¡Que se diviertan aprendiendo!”

Nacho Palma Avila.

NOTA ADICIONAL:

La siguiente imagen fue obtenida del artículo “¿Era la publicidad hace treinta años menos sexista que en la actualidad? donde la protagonista del comercial ahora (Doctora en medicina) nos muestra las diferencias de la publicidad que en mi opinión personal muchas de ellas van en retroceso.